
Piet Oudolf dará vida al patio interior del HORTUS, un edificio de oficinas de diseño sostenible en Suiza, creando un jardín donde trepadoras robustas y plantas de sombra no solo prosperan, sino que conviven en armonía con la arquitectura, estableciendo una relación equilibrada en lugar de un contraste marcado.
HORTUS: un complejo de oficinas de diseño sostenible
A finales de febrero de 2025 comenzaba la plantación del jardín interior diseñado por el paisajista holandés Piet Oudolf en el patio del edificio conocido como HORTUS, acrónimo de House of Research, Technology, Utopia and Sustainability (Casa de la Investigación, la Tecnología, la Utopía y la Sostenibilidad). Situado en una antigua zona industrial al oeste de Allschwil, en Basilea, HORTUS es un complejo de oficinas de varias plantas construido en madera, diseñado por el estudio suizo de arquitectura Herzog & de Meuron. El edificio se alza sobre una parcela anteriormente ocupada por huertos familiares.

El principal valor de esta edificación es que aplican prácticas de construcción sostenible radicales, lo que convierten al HORTUS en el edificio más sostenible de Suiza. En él se buscó la eficiencia energética con la instalación de paneles solares. La reducción de residuos se consigue gracias al uso de tierra compactada reciclable en los techos y parapetos, o papel usado para el aislamiento. La elección de materiales sostenibles para minimizar la energía gris se logra con techos de vigas de madera con tapial, basado en un sistema de construcción japonesa puramente modular.

El objetivo final es que el HORTUS se convierta en un edificio energéticamente positivo en un plazo de treinta años. Esto supone que en ese periodo el edificio, con cerca de 600 puestos de trabajo, habrá amortizado el equivalente total de la energía utilizada durante su construcción y operación.
Piet Oudolf y el patio del HORTUS: un jardín para inspirar y conectar
El jardín del patio interior del HORTUS está previsto que se inaugure en junio de 2025, y con él se pretende crear un equilibrio entre estructura, belleza y sostenibilidad. En el plan maestro han intervenido Piet Oudolf y el estudio Deltavormgroep, con el que el diseñador ha trabajado en otros proyectos, como el del Museo Vandalorum en Suecia.


El patio es más bien pequeño y no recibe mucha luz, algo que Oudolf apreció como un punto de partida interesante. En una entrevista que le realizó la promotora del complejo de oficinas, él destacaba la premisa que guía todos sus trabajos. En sus propias palabras, adaptar el concepto al espacio y responder a él de forma intuitiva.
Vegetación vertical y perspectiva
De este modo, su planteamiento inicial fue averiguar qué puede prosperar y sobrevivir en ese patio y cómo se perciben las plantas desde el edificio. Seleccionó plantas que fueran atractivas tanto lateralmente como desde arriba y que conservasen esta cualidad durante todo el año. El objetivo final, explica Oudolf, es lograr una relación mutua, y no un contraste demasiado fuerte, entre las plantas y el edificio.
Además, en esa entrevista destacó como aspectos más importantes del jardín “la estructura en forma de paisaje ligeramente accidentado con piedras aisladas, los árboles de hoja perenne y, por supuesto, las fases de floración de las plantas”.

La comunidad vegetal también incluirá plantas trepadoras a lo largo de las cuerdas, algo que, en opinión de Oudolf, desarrollará un efecto adicional con el tiempo. Un impactante elemento vertical que Oudolf quiere conseguir con trepadoras robustas, como la vid china (Aristolochia manshuriensis), el mini kiwi (Actinidia arguta) y la glicinia (Wisteria sp.). Una mezcla de plantas con flores y bayas que, con toda probabilidad, crecerán hacia la luz.
Comunidad de plantas de sombra
En el diseño de plantación, se creó una comunidad de plantas que encajan bien entre sí y no crecen demasiado, algo que no resultó fácil, ya que se trata de un espacio bastante sombreado. Se seleccionaron plantas modestas, de crecimiento lento y específicas del sitio. Una comunidad de plantas que pueden prosperar durante un período de tiempo más largo, lo que transfiere sostenibilidad al diseño de plantación.

Helechos
La selección incluye plantas de sombra como Adianthum pedantum (culantrillo de Canadá), un helecho perenne caducifolio de porte rastrero, con tallos negros y elegantes frondas de color verde brillante. Junto a él crecerá Euphorbia ‘Miners Merlot’, una euforbia de larga floración, con follaje verde oscuro y tallos erguidos que adquieren un color burdeos oscuro, que se intensifica con las bajas temperaturas de la primavera; y en otros puntos del jardín ese helecho estará acompañado de Helleborus corsicus.
Otra especie seleccionada es Blechnum spicant, un helecho perenne de hoja caduca particularmente resistente, que crece en bosques y lugares húmedos de todo el mundo templado.

Otros helechos en la selección incluyen especies y variedades como Dryopteris erythrosora ‘Prolifica’, un helecho perenne compacto, con follaje rojizo en primavera, que se torna verde en verano y rojo cobrizo en otoño; y Polystichum rigens, otro helecho perenne, en este caso con hojas verdes y suaves que emergen erguidas antes de desplegarse y abrirse.
Vivaces rizomatosas
También se han incluido plantas vivaces rizomatosas amantes de la sombra, como Asarum caudatum, una planta de sotobosque, originaria de los bosques húmedos en el oeste de Norteamérica; Smilacena racemosa, una planta que forma matas con flores de color blanco amarillento y bayas rojas; Sineilesis palmata, planta nativa de Corea y Japón, con vistoso follaje de hojas palmeadas; y Tricyrtis formosana ‘Dark Form’, con hojas verdes con manchas púrpuras y flores blancas en forma de estrella con manchas púrpuras.
Y más plantas de sombra
Brunnera macrophylla, Dicentra formosa, Heuchera villosa, Mukdenia rossii, Ceratostigma plumbaginoides, Hakonechloa macra y Liriope muscari, entre otras, son algunas de las especies que se unen a esa lista de plantas que van a crecer en un espacio pequeño que no recibe mucha luz, pero que prometen crear una perfecta alianza con su entorno inmediato.
En este proyecto, Oudolf no solo ha puesto el foco en el jardín y su vegetación, sino también en la accesibilidad para los inquilinos y visitantes del HORTUS. Para ello, incorporó un pequeño sendero que atraviesa el paisaje montañoso diseñado, facilitando el recorrido y la conexión con el entorno.

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