Hoy quería dar un paseo por el mes de diciembre y los días que han transcurrido de enero. Un paseo de flor en flor, de rama en rama, de hoja en hoja. Un andar de acá para allá, sin otro propósito que el de encontrar luz y color en las plantas al inicio de este invierno.
Quienes vivimos en áreas donde el clima es más favorable para el cultivo de plantas, es frecuente encontrar, al comienzo del invierno, flores que ya tendrían que haberse retirado durante el otoño o al finalizar esa estación, como es el caso de algunas rosas. Las bulbosas que están por florecer tienen avanzadilla en plantas como Nerine undulata, que pintan la época invernal de color rosa, como las plantas silvestres de Kirguistán (Kyrgyzstan) que compartí hace unos meses, que tenían en común, aparte de la zona, el color rosa. Pero también se pueden ver especies que habitualmente florecen en invierno, lo que sucede, por ejemplo, con la vistosa Kniphofia praecox.
Por supuesto, no faltan a su cita invernal las flores de aquellas plantas suculentas que están en su momento y no hay quien las pare cuando ya han cumplido unos años… ventajas de la edad. Un privilegio ver esa explosión de color de diferentes especies del género Aloe y Aeonium. El toque rojo de las florecillas de Senecio coccineiflorus que mostraba hace unos días es una delicia.
Claro que, también hay algún que otro geranio (Pelargonium) que luce sus mejores galas y no precisamente por las flores, que también, sino por sus hojas, como el Pelargonium vancouver centenial.
El Cyclamen (Cyclamen persicum) está en su salsa a medida que el frío avanza y no podía faltar a su cita de invierno, como no lo hace tampoco el durillo (Viburnum tinus), cuya floración comienza a despertar estos días.
Las plantas silvestres no se quedan atrás. Aparecen florecillas de brillantes colores de Galactites tomentosa, que se unen a la fiesta, como lo hace el jaramago (Diplotaxis erucoides)con sus diminutas flores blancas.
Frio y luz, hojas rojas
Pero no sólo las flores sacan los colores al invierno. La vegetación parece querer teñirse con el frío, en ocasiones es solo un efecto de la luz del sol del amanecer o el atardecer. Aunque sí es de un rojo intenso el color que han tomado las hojas de alguna especie de Crassula, parece casi magia. A esta selección, habría que añadir la nieve y alguna que otra flor asomando, pero en Valencia no ha nevado todavía…
Disfrutar del jardín también en invierno
Sea cual sea el motivo y la región, el invierno viene cargado de diferentes tonalidades que nos invitan a disfrutar del jardín, en casa o donde nos pille más a mano. Lo importante es permitir que la caminata por el invierno continúe y que no dejemos de mirar a nuestro alrededor para poder descubrir el valor de lo que la naturaleza nos brinda a diario. Mira, mira, verás todo lo que encuentras, y nada de lo que observas se ofrece por interés.
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